pero no era para nada especial.
Solo que cerré los ojos y te vi en mi imaginación sentado en el coche...
sonrriéndome...
Imaginaba tus manos entre mis piernas, no podía dejar de gemir.
No se en que momento me sentaste a horcajadas
y entraste en mi, sin miramientos, sin delicadezas...
mientras yo daba un grito de sorpresa, no te esperaba,
me agarrabas por las caderas y volvías a penetrarme esta vez despacio,
muy adentro, sin parar, acelerando el ritmo hasta que...
mmmmmmmmmmm...
Te envié un mensaje pero no era nada especial,
solo decirte, que estaba pensando en ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario